Ir directamente al contenido

El Tobogán Espiral 270 cm es un juego de deslizamiento tubular cerrado que convierte la bajada en una verdadera aventura. A diferencia de un tobogán de rampa abierta, aquí el niño se desliza por el interior de un tubo que gira en espiral, sumando la emoción de la curva y el efecto sorpresa de no ver la salida hasta llegar a ella. Con una altura de partida de 280 cm, entrega una experiencia intensa y muy buscada por los niños en las plazas.
El diseño tubular cerrado aporta además un plus de seguridad: al bajar completamente envuelto por el tubo, el niño no puede caer hacia los costados durante el deslizamiento. La estructura se sostiene sobre postes de apoyo que le dan estabilidad y resistencia para uso intensivo, y su formato vertical y compacto concentra mucha diversión en una huella de terreno reducida.
Más allá de la adrenalina, el tobogán espiral trabaja la noción de altura, la anticipación y la confianza del niño, además de fomentar el juego por turnos. Es un juego que genera fila y expectación, y que suele convertirse en el favorito de cualquier plaza donde se instala, tanto como juego único como integrado a una torre o módulo mayor.
Está fabricado en plástico rotomoldeado, con polietileno lineal de baja densidad (LLDPE) de al menos 8 mm de espesor, de gran resistencia a la radiación UV, al impacto y a los rayones superficiales, lo que mantiene sus colores vivos con el paso del tiempo. Sus partes metálicas y postes son de acero galvanizado, resistente a la corrosión y a la intemperie.